El león (Panthera leo) es un mamífero carnívoro de la familia de los félidos y una de las cuatro
especies del géneroPanthera. Los machos,
excepcionalmente grandes, llegan a pesar hasta 250 kg, lo que los convierte
en el segundo félido viviente más grande después del tigre. Los leones salvajes
viven en África subsahariana y Asia, con una población en peligro crítico al noroeste de la India, habiendo desaparecido del norte de África, de Oriente Próximo y del oeste de Asia en tiempos históricos.
Hasta finales del Pleistoceno, hace aproximadamente
10 000 años, de los grandes mamíferos terrestres, el león era el más
extendido tras los humanos. Su distribución
cubría la mayor parte de África, gran parte de Eurasia, desde el oeste de Europa hasta la India, y en América, desde el río Yukón hasta el Perú.
Si sobreviven a las dificultades de la
infancia, las leonas que viven en un hábitat seguro, como por ejemplo el Parque Nacional
Kruger,
a menudo pueden llegar a la edad de 12-14 años, mientras que los leones
raramente viven más de ocho años. Sin embargo, se
conocen casos de leonas que han vivido hasta veinte años en estado salvaje. En
cautiverio, tanto los machos como las hembras pueden vivir más de veinte años.
Suelen vivir en sabanas y herbazales, aun cuando pueden
entrar en zonas arbustivas y boscosas. Los leones son animales especialmente sociales en comparación con
otros félidos. Una manada de leones
se compone de hembras que tienen una relación familiar, sus crías y un número
reducido de machos adultos. Los grupos de leonas suelen cazar juntos, atacando
principalmente a grandes ungulados. El león es un súper predador y clave, pese a que puede
tener un comportamiento carroñero si tiene la
oportunidad. Aun cuando los leones, normalmente, no cazan humanos de manera
selectiva, algunos de ellos pueden convertirse enantropófagos y buscar presas
humanas.
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Los machos son muy fáciles de distinguir
gracias a su melena, que hace de su cabeza uno de los símbolos animales más
ampliamente conocidos de la cultura humana. Aparece muy a
menudo en la literatura, la escultura, la pintura, enbanderas nacionales y en
películas y literatura contemporáneas.
El nombre del león, que es similar en
muchas lenguas romances, deriva del latín leo; relacionado con el griego antiguoλέων (léōn). La palabra hebrea lavi (לָבִיא) también podría
estar relacionada, así como la egipcia antigua El león fue una de las muchas especies descritas
originalmente, como Felis leo,
por Carlos Linneo en su obra del siglo XVIIISystema naturae.
e supone a menudo que el componente
genérico de su nombre científico, Panthera,
deriva del griego pan- ("todo") y ther ("bestia"), pero podría
tratarse de una etimología
popular. Aunque llegó al castellano a través de las lenguas clásicas, panthera es probablemente de origen asiático
oriental, con el significado de "animal amarillento" o "amarillo
blanquecino"
El león es el segundo felino viviente más grande
después del tigre. Con unas extremidades potentes,
una fuertemandíbula y unos dientes caninos de ocho centímetros, el león
puede matar grandes presas. La coloración de los leones va
desde un color beis claro hasta un marrón amarillento, rojizo u ocre oscuro.
Las partes inferiores suelen ser más claras y el pelo del extremo final de la
cola es negro. Las crías de león poseen un dibujo manchado que se va perdiendo
con la edad, aunque a veces puede apreciarse en las patas y el vientre, sobre
todo de las leonas.
Los leones son los únicos félidos que presentan un dimorfismo sexual evidente; es decir, los machos y
las hembras tienen un aspecto notablemente diferente como consecuencia de los
roles especializados que desempeñan dentro del grupo. Por ejemplo, la leona,
como cazadora, carece de la densa melena del macho, que perjudicaría su capacidad
de camuflarse al preparar emboscadas. El color de la melena va del rubio al
negro y suele oscurecerse a medida que el león envejece.
El peso de los leones adultos varía generalmente
entre 150-250 kg en los machos y 120-182 kg en las hembras; aunque un
macho muerto cerca del Monte Kenia pesaba 272 kg. Se estima el peso medio de los
machos en 181 kg y el de las hembras en 126 kg. Los leones tienden a
tener un tamaño diferente según el medio ambiente y la zona que habitan, algo
que resulta en una gran variedad de pesos registrados. Por ejemplo, los leones
del África austral tienden a pesar un 5% más que los del África oriental en general.
La longitud de la cabeza y el cuerpo es de
170-250 cm en los machos y 140-175 cm en las hembras; la altura en el
hombro es de unos 123 cm en los machos y 107 cm en las hembras. La
cola mide 90-105 cm en los machos y 70-100 cm en las hembras. El león más largo conocido fue un
macho de melena negra muerto por un disparo cerca de Mucsso (en el sur deAngola) en octubre de 1973; el león más pesado conocido
fue un antropófago abatido en 1936 a las afueras de Hectorspruit,
en el este de Transvaal (Sudáfrica), que pesaba 313 kg. Los leones en cautividad suelen
ser mayores que los salvajes –el mayor león jamás documentado es un macho del
Zoo de Colchester (Inglaterra) llamado Simba, que
en 1970 pesaba 375 kg–.
Tanto en los machos como en las hembras, el final
de la cola tiene una mata de pelos a modo de brocha. En algunos leones, la mata
oculta una "espina" o "espuela" de unos 5 mm de largo,
formada por la fusión de las secciones finales del hueso de la cola. El león es
el único félido que tiene una cola con una mata de pelos –se desconoce la
función de la mata y la espuela–. La mata está ausente en el momento del
nacimiento, pero se desarrolla a partir de los cinco meses y medio de edad y es
fácilmente observable a los siete meses.
La
melena del león macho, único entre los félidos, es uno de los rasgos más
característicos de la especie. Hace que el león parezca más grande, causando
una excelente intimidación, lo que ayuda al león en los combates contra otros
leones y contra la principal especie competidora de los leones en África, la hiena manchada.La presencia, ausencia, color y
tamaño de la melena están asociadas con las condiciones genéticas, la madurez
sexual, el clima y la producción de testosterona; como regla general, cuanto
más oscura y densa sea la melena, más sano es el león.Investigaciones en Tanzania también sugieren que la longitud
de la melena indica éxito en los combates entre machos emparentados. Los
ejemplares con una melena más oscura pueden tener una vida reproductiva más
larga y una mayor proporción de supervivencia de las crías, aunque sufren en
los meses más calurosos del año. En
los grupos dominados por una coalición de dos o tres machos, es posible que las
leonas tiendan a querer aparearse más con los leones que tienen una melena más
densa..Los leones pasan gran parte del tiempo descansando y están inactivos durante unas 20 horas al día. Aunque pueden ser activos a cualquier hora, su actividad suele tener su punto álgido en el ocaso, con un periodo de socialización, lamida y defecación. Se producen periodos intermitentes de actividad durante las horas nocturnas hasta el amanecer, que es cuando los leones cazan con más frecuencia. Pasan una media de dos horas al día caminando y 50 minutos comiendo.
Organización de los grupos
Los leones son predadores carnívoros con dos tipos de organización social. Algunos son residentes que viven en grupos llamados manadas. Él grupo suele consistir en
aproximadamente cinco o seis hembras emparentadas, sus crías de ambos sexos y uno o dos machos conocidos como la "coalición", que se aparean con las hembras adultas (aunque se han observado grupos extremadamente grandes de hasta treinta individuos). La coalición de machos de un grupo suele consistir en dos machos, pero puede aumentar hasta cuatro y después volver a bajar. Los machos son expulsados de su grupo materno cuando alcanzan la madurez.
El
otro tipo de organización social es el de los "nómadas", que se
mueven por grandes territorios bien solos o bien en parejas. Las
parejas son más frecuentes entre machos emparentados. Hay que remarcar que un
león puede cambiar de estilo de vida; los nómadas se pueden convertir en
residentes y viceversa. Los machos tienen que pasar por este estilo de vida y
algunos nunca son capaces de unirse a otro grupo. Una hembra que se convierte
en nómada tiene muchas más dificultades a la hora de unirse a un nuevo grupo, ya
que las hembras de un grupo están emparentadas y rechazan la mayoría de los
intentos de otras hembras no emparentadas de unirse a su grupo familiar.La zona que ocupa una manada recibe el nombre de "área de la manada", mientras que la que ocupa un nómada es denominada "territorio". Los machos asociados a una manada tienden a permanecer en los límites del área, patrullando su territorio. Se debate mucho por qué la sociabilidad (la más marcada en todas las especies de félidos) se ha desarrollado en las leonas. Un mayor éxito en la caza parece un motivo evidente, pero este hecho no es el único ya que también hace que los miembros que no cazan y que se dedican al cuidado de la prole reduzcan la ingesta de calorías per cápita. La salud de las cazadoras es la necesidad principal para la supervivencia de la manada, por lo que son las primeras en devorar la presa en el mismo lugar donde ha sido cazada. Otros beneficios incluyen la posible selección de parentesco (es mejor compartir alimentos con un león emparentado que con un extraño), la protección de las crías, el mantenimiento del territorio y una seguridad mutua en caso de lesiones y hambre.
Las
leonas realizan la mayor parte de la caza de su manada, siendo más pequeñas,
veloces y ágiles que los machos, además de no poseer la voluminosa y visible
melena, que causa un exceso de calor durante los esfuerzos físicos. Actúan como
un grupo coordinado para aumentar el éxito de sus cacerías. Sin embargo, los
machos tienen una tendencia a dominar la caza una vez que las leonas han
atrapado la presa (de hecho, suelen compartir más la caza con los cachorros que
con las leonas) y raramente comparten aquello que han cazado ellos mismos. Las
presas más pequeñas son consumidas en el lugar donde se las ha cazado, de forma
que son compartidas entre los cazadores; cuando la presa es más grande, a
menudo se la arrastra al territorio de la manada. Se comparten más a menudo las
presas grandes, pese a que los miembros
de la manada con frecuencia continúan actuando de manera agresiva entre ellos,
intentando comer tanto como puedan.
Caza y dieta
Los
leones son animales potentes que suelen cazar en grupos coordinados y sitian la
presa elegida. Sin embargo, no tienen una resistencia particularmente elevada
–por ejemplo, el corazón de una leona solo representa el 0,57% de su peso
corporal y el de un macho el 0,45%–, mientras que el corazón de una hiena
representa aproximadamente el 10% de su peso corporal. Así pues, a pesar de que
las hembras pueden alcanzar una velocidad punta de unos 59 km/h, sólo lo pueden
hacer en rápidas pero cortas aceleraciones, de forma que han de estar cerca de
la presa antes de iniciar el ataque. Aprovechan factores que reducen la
visibilidad; la mayoría de las presas son cazadas cerca de algún lugar que
oculte a las leonas, o durante la noche. Acechan a la víctima sin ser
detectadas, hasta que se encuentran a una distancia de aproximadamente 30
metros o incluso menos. Generalmente, varias leonas trabajan en equipo y rodean
a las posibles presas desde diferentes puntos. Una vez han rodeado al grupo,
suelen atacar a la presa más débil. El ataque es corto y potente, intentando
atrapar a la víctima con una aceleración rápida y un salto final. La presa
suele morir por estrangulación, o por asfixia, en la
que el león tapa la boca
y la nariz de su
presa, aunque las presas más pequeñas pueden matarlas con un simple golpe dado
con las patas. Las presas de los leones son principalmente mamíferos grandes, con una preferencia por ñus, impalas, cebras, búfalos y facóqueros en África, y nilgós, jabalíes y diversas especies de ciervos en la India. Los leones también cazan muchas otras especies según la disponibilidad, algo que atañe principalmente a los ungulados con un peso de entre 50 y 300 kilogramos, como kudus, alcelafos, órices de El Cabo y elands. En ocasiones cazan especies relativamente pequeñas como la gacela de Thomson o la gacela saltarina. Los leones que viven cerca de la costa de Namibia se alimentan en gran medida de focas. Los leones que cazan en grupo son capaces de abatir a la mayoría de animales, incluso a adultos sanos, pero raramente atacan a presas muy grandes como jirafas adultas, ya que corren el riesgo de herirse.
se lanzan a la caza de
hipopótamos, mientras que tienden a evitar a los rinocerontes adultos. Aunque
los facóqueros pesan menos de 190 kg, también los cazan a menudo, dependiendo
principalmente de su disponibilidad. En
algunas áreas, se especializan en cazar especies atípicas, como es el caso que
sucede en el Parque Nacional de Chobe, concretamente en
la zona del río Savuti, donde cazan elefantes. Los guías del parque informaron
que los leones, movidos por un hambre extrema, empezaron a cazar elefantes
bebés, pasando después a los adolescentes y, en ocasiones, a los adultos en
cacerías nocturnas, cuando la visión de los elefantes es pobre. En el Parque Nacional Kruger cazan jirafas
habitualmente. Los leones también atacan ganado; concretamente en la India,
donde los bovinos forman una parte importante de su dieta. Son capaces de matar
a otros depredadores como leopardos, guepardos,
hienas y licaones,
aunque (a diferencia de gran parte de los félidos) no suelen devorar a sus
competidores tras haberlos matado. Asimismo, se alimentan de carroña de
animales muertos por causas naturales o víctimas de otros depredadores. Un león
puede comer hasta 30 kg de carne mientras se encuentra sentado junto a la
presa; pero si no es capaz de comérsela entera, descansará unas horas para
continuar devorándola posteriormente. En días calurosos, el grupo puede
retirarse a la sombra, dejando a uno o dos machos para que vigilen la caza. Una
leona adulta necesita una media de unos cinco kilogramos de carne al día y un
macho unos siete.
Reproducción y ciclo vital
La
mayoría de las leonas ya se han reproducido a los cuatro años de edad. Los
leones no se aparean en ninguna época particular del año
y las hembras tienen numerosas fases de esto cada año. Como en otros
félidos, el pene del macho tiene unas espinas apuntando
hacia
atrás. Cuando se retira el pene, las espinas rozan las paredes de la vagina de la hembra, lo que puede causar la ovulación. Una leona puede aparearse con más de un macho cuando está en celo; durante el periodo de apareamiento, que puede durar varios días, se han observado leones copulando 157 veces en un periodo de 55 horas. Se reproducen con mucha facilidad en cautividad.
El periodo de gestación dura una media de 110 días y la hembra da a luz a una camada de entre una y cuatro crías en una madriguera aislada, que puede encontrarse en zonas de matorrales, juncales, cuevas o alguna otra zona protegida, habitualmente separada del resto de la manada. Las hembras frecuentemente cazan por sí solas mientras las crías todavía están indefensas, permaneciendo relativamente cerca de la madriguera donde se encuentran las crías. Las crías nacen ciegas y no abren los ojos hasta aproximadamente una semana después de su nacimiento. Pesan entre 1200 y 2100 g al nacer y se encuentran prácticamente indefensas. Empiezan a arrastrarse al día o dos de nacer y a andar cuando ya tienen unas tres semanas. La leona mueve las crías a un nuevo lugar numerosas veces al mes, llevándolas una por una cogidas por la piel de la nuca. Este movimiento tiene como objetivo impedir que se vaya acumulando su olor en el mismo lugar y así evitar la atención de posibles depredadores.
En
general, la madre no se reintegra al grupo con sus crías hasta que estas tienen
entre seis y ocho semanas. Sin embargo, a veces esta introducción a la vida en
manada se produce antes, especialmente si otras leonas han dado a luz en la
misma época. Por ejemplo, las leonas de un grupo suelen sincronizar su ciclo
reproductivo con el fin de cooperar en la cría y el amamantamiento de los
cachorros (una vez que estos han pasado la fase inicial de aislamiento con su
madre), que maman indiscriminadamente de cualquiera de las hembras cuidadoras
del grupo. Además de ofrecer una mayor protección, la sincronización de los
nacimientos también es ventajosa en que, como los cachorros tienen un tamaño
muy similar, tienen las mismas probabilidades de sobrevivir. Si una leona da a
luz a una camada de cachorros un par de meses después de otra leona, por
ejemplo, entonces las crías más jóvenes encuentran dificultades para
alimentarse, ya que suelen ser dominadas por las mayores. Por lo tanto, la
muerte de hambre es más común entre las crías jóvenes.
Además de morirse de hambre, los cachorros también corren otros muchos peligros como, por ejemplo, ser cazados por chacales, hienas, leopardos, águilas marciales y serpientes. Incluso los búfalos, si perciben el olor de las crías del león, inician una estampida hacia la zona de matorral o la madriguera donde se encuentran los cachorros, haciendo todo lo posible por pisotear a las crías y darles muerte mientras mantienen a raya a la leona. Además, cuando uno o más machos nuevos desbancan al anterior macho asociado a la manada, frecuentemente matan a las crías existentes, quizás porque las hembras no son fértiles y receptivas hasta que sus cachorros crecen o mueren. En total, hasta un 80% de los cachorros mueren antes de llegar a los dos años de edad.
Cuando se integran con el resto de la manada, los cachorros carecen de la confianza hacia cualquier otro adulto que no sea su madre. Aun así, pronto empiezan a participar en la vida del grupo, jugando entre ellos o intentando empezar a jugar con los adultos. Las leonas que tienen crías tienen más probabilidades de ser tolerantes hacia las de otras leonas que las que no tienen. La tolerancia de los machos hacia los cachorros varía: unas veces, el macho puede dejar pacientemente que las crías jueguen con su cola o su melena, mientras que otras puede gruñir y echar a los cachorros.
El destete tiene lugar a los seis o siete
meses de edad. Los machos logran la madurez a los tres años de edad y con
cuatro o cinco años ya son capaces de desafiar y desbancar al macho adulto de
otra manada. Empiezan a envejecer y debilitarse a más tardar entre los diez y
quince años de edad, si no han sido ya gravemente heridos defendiendo su
manada. Por lo tanto, en cautiverio un león puede llegar a vivir treinta años;
pero en su hábitat silvestre solo llega a vivir hasta los doce años los machos
y dieciséis las hembras. Cuando el macho dominante es expulsado por su rival,
raramente recupera su estatus dentro de la manada viéndose obligado a
exiliarse. Cuanto antes empiecen a procrear, una vez toman el control de una
manada, más éxito reproductivo tendrán antes de llegar a la vejez y ser
desterrados por leones más jóvenes. Las leonas a menudo intentan defender
fieramente a los cachorros ante un macho usurpador, pero raramente tienen
éxito. El usurpador suele matar a todos los cachorros que tengan menos de dos
años. Debido a que las hembras son más débiles y de menor peso con respecto a
los machos, la defensa de las crías puede tener más probabilidades de éxito si tres
o cuatro madres de una manada se unen contra un macho. Las hembras a las que el
macho usurpador mató sus crías, entran en celo nuevamente en pocos días.
Al contrario de lo que dice la creencia popular, no sólo los machos son expulsados de su manada pasando a ser nómadas, si bien es cierto que la mayoría de las hembras permanecen toda su vida en su manada natal. No obstante, cuando la manada se hace demasiado grande, la siguiente generación de crías de sexo femenino puede ser forzada a marcharse y buscar un territorio propio. Además, cuando un nuevo macho consigue el control de una manada, los ejemplares subadultos, tanto machos como hembras, pueden ser expulsados. La vida de una hembra nómada es dura. Raramente consiguen que sus crías alcancen la madurez, ya que carecen de la protección de otros miembros de la manada.
Un estudio científico encontró que tanto los machos como las hembras podrían mantener relaciones homosexuales. Los machos forman parejas durante unos cuantos días y empiezan la actividad homosexual con cariñosas caricias con el hocico, que desembocan en coitos y empujones. Un estudio descubrió que aproximadamente un 8% de las cópulas se producen entre dos machos. Se cree que las relaciones homosexuales entre hembras son bastante habituales en cautiverio, pero no se han observado en estado salvaje.
atrás. Cuando se retira el pene, las espinas rozan las paredes de la vagina de la hembra, lo que puede causar la ovulación. Una leona puede aparearse con más de un macho cuando está en celo; durante el periodo de apareamiento, que puede durar varios días, se han observado leones copulando 157 veces en un periodo de 55 horas. Se reproducen con mucha facilidad en cautividad.
El periodo de gestación dura una media de 110 días y la hembra da a luz a una camada de entre una y cuatro crías en una madriguera aislada, que puede encontrarse en zonas de matorrales, juncales, cuevas o alguna otra zona protegida, habitualmente separada del resto de la manada. Las hembras frecuentemente cazan por sí solas mientras las crías todavía están indefensas, permaneciendo relativamente cerca de la madriguera donde se encuentran las crías. Las crías nacen ciegas y no abren los ojos hasta aproximadamente una semana después de su nacimiento. Pesan entre 1200 y 2100 g al nacer y se encuentran prácticamente indefensas. Empiezan a arrastrarse al día o dos de nacer y a andar cuando ya tienen unas tres semanas. La leona mueve las crías a un nuevo lugar numerosas veces al mes, llevándolas una por una cogidas por la piel de la nuca. Este movimiento tiene como objetivo impedir que se vaya acumulando su olor en el mismo lugar y así evitar la atención de posibles depredadores.
En
general, la madre no se reintegra al grupo con sus crías hasta que estas tienen
entre seis y ocho semanas. Sin embargo, a veces esta introducción a la vida en
manada se produce antes, especialmente si otras leonas han dado a luz en la
misma época. Por ejemplo, las leonas de un grupo suelen sincronizar su ciclo
reproductivo con el fin de cooperar en la cría y el amamantamiento de los
cachorros (una vez que estos han pasado la fase inicial de aislamiento con su
madre), que maman indiscriminadamente de cualquiera de las hembras cuidadoras
del grupo. Además de ofrecer una mayor protección, la sincronización de los
nacimientos también es ventajosa en que, como los cachorros tienen un tamaño
muy similar, tienen las mismas probabilidades de sobrevivir. Si una leona da a
luz a una camada de cachorros un par de meses después de otra leona, por
ejemplo, entonces las crías más jóvenes encuentran dificultades para
alimentarse, ya que suelen ser dominadas por las mayores. Por lo tanto, la
muerte de hambre es más común entre las crías jóvenes.Además de morirse de hambre, los cachorros también corren otros muchos peligros como, por ejemplo, ser cazados por chacales, hienas, leopardos, águilas marciales y serpientes. Incluso los búfalos, si perciben el olor de las crías del león, inician una estampida hacia la zona de matorral o la madriguera donde se encuentran los cachorros, haciendo todo lo posible por pisotear a las crías y darles muerte mientras mantienen a raya a la leona. Además, cuando uno o más machos nuevos desbancan al anterior macho asociado a la manada, frecuentemente matan a las crías existentes, quizás porque las hembras no son fértiles y receptivas hasta que sus cachorros crecen o mueren. En total, hasta un 80% de los cachorros mueren antes de llegar a los dos años de edad.
Cuando se integran con el resto de la manada, los cachorros carecen de la confianza hacia cualquier otro adulto que no sea su madre. Aun así, pronto empiezan a participar en la vida del grupo, jugando entre ellos o intentando empezar a jugar con los adultos. Las leonas que tienen crías tienen más probabilidades de ser tolerantes hacia las de otras leonas que las que no tienen. La tolerancia de los machos hacia los cachorros varía: unas veces, el macho puede dejar pacientemente que las crías jueguen con su cola o su melena, mientras que otras puede gruñir y echar a los cachorros.
El destete tiene lugar a los seis o siete
meses de edad. Los machos logran la madurez a los tres años de edad y con
cuatro o cinco años ya son capaces de desafiar y desbancar al macho adulto de
otra manada. Empiezan a envejecer y debilitarse a más tardar entre los diez y
quince años de edad, si no han sido ya gravemente heridos defendiendo su
manada. Por lo tanto, en cautiverio un león puede llegar a vivir treinta años;
pero en su hábitat silvestre solo llega a vivir hasta los doce años los machos
y dieciséis las hembras. Cuando el macho dominante es expulsado por su rival,
raramente recupera su estatus dentro de la manada viéndose obligado a
exiliarse. Cuanto antes empiecen a procrear, una vez toman el control de una
manada, más éxito reproductivo tendrán antes de llegar a la vejez y ser
desterrados por leones más jóvenes. Las leonas a menudo intentan defender
fieramente a los cachorros ante un macho usurpador, pero raramente tienen
éxito. El usurpador suele matar a todos los cachorros que tengan menos de dos
años. Debido a que las hembras son más débiles y de menor peso con respecto a
los machos, la defensa de las crías puede tener más probabilidades de éxito si tres
o cuatro madres de una manada se unen contra un macho. Las hembras a las que el
macho usurpador mató sus crías, entran en celo nuevamente en pocos días. Al contrario de lo que dice la creencia popular, no sólo los machos son expulsados de su manada pasando a ser nómadas, si bien es cierto que la mayoría de las hembras permanecen toda su vida en su manada natal. No obstante, cuando la manada se hace demasiado grande, la siguiente generación de crías de sexo femenino puede ser forzada a marcharse y buscar un territorio propio. Además, cuando un nuevo macho consigue el control de una manada, los ejemplares subadultos, tanto machos como hembras, pueden ser expulsados. La vida de una hembra nómada es dura. Raramente consiguen que sus crías alcancen la madurez, ya que carecen de la protección de otros miembros de la manada.
Un estudio científico encontró que tanto los machos como las hembras podrían mantener relaciones homosexuales. Los machos forman parejas durante unos cuantos días y empiezan la actividad homosexual con cariñosas caricias con el hocico, que desembocan en coitos y empujones. Un estudio descubrió que aproximadamente un 8% de las cópulas se producen entre dos machos. Se cree que las relaciones homosexuales entre hembras son bastante habituales en cautiverio, pero no se han observado en estado salvaje.
Salud
Aunque
los leones adultos no tienen depredadores naturales, los indicios sugieren que
la mayoría sufren una muerte violenta causada por humanos o por otros leones.
Esto es particularmente cierto en el caso de los machos, que, como principales
defensores de la manada, tienen más probabilidades de interactuar agresivamente
con machos rivales. De hecho, pese a que un león macho puede lograr una edad de
quince o dieciséis años si consigue no ser expulsado por otros machos, la
mayoría de machos adultos no viven más de diez años. Este es el motivo por el
cual en estado salvaje la longevidad media de los leones tiende a ser
significativamente inferior a la de las leonas. Sin embargo, los miembros de
ambos sexos pueden resultar heridos o incluso muertos por otros leones cuando
entran en conflicto dos manadas con territorios concurrentes.
Con respecto a los parásitos, se sabe que varias especies de garrapatas suelen infectar las orejas, el cuello y las ingles de la mayoría de los leones. También, procedentes de intestinos de leones, se ha aislado la forma adulta de varias especies de tenias. Los leones contraen la solitaria al comer las formas larvarias presentes en la carne de antílope.
En
1962, los leones del cráter
de Ngorongoro fueron atacados por la mosca de los establos (Stomoxys
calcitrans); esto hizo que los leones acabaran cubiertos de
manchas calvas y ensangrentadas, al tiempo que completamente escuálidos. Los
leones intentaron huir de las picaduras de las moscas sin éxito, subiendo a
árboles o arrastrándose dentro de madrigueras de hienas; muchos de ellos
murieron o emigraron y la población de leones del lugar se desplomó, pasando de
setenta individuos a quince. Un brote más reciente, en 2001, mató a seis
leones. Los leones, especialmente los que viven en cautividad, son vulnerables
al virus del moquillo, al virus
de inmunodeficiencia felina (VIF) y a la peritonitis
infecciosa felina (PIF). El moquillo se transmite mediante los
perros domésticos y otros carnívoros; un brote
producido en 1994 en el Parque
Nacional Serengueti provocó que muchos leones desarrollaran síntomas
neurológicos, como por ejemplo convulsiones. Durante el brote, varios leones
murieron de neumonía y encefalitis. El VIF, que es similar al VIH,
no afecta negativamente a los leones, pero su efecto sobre los gatos domésticos
es lo suficientemente preocupante como para que el Species Survival Plan
recomiende análisis sistemáticos a los leones en cautividad. Es muy frecuente y
endémica en varias poblaciones de leones salvajes, pero es prácticamente
inexistente entre los leones asiáticos y namibios. Con respecto a los parásitos, se sabe que varias especies de garrapatas suelen infectar las orejas, el cuello y las ingles de la mayoría de los leones. También, procedentes de intestinos de leones, se ha aislado la forma adulta de varias especies de tenias. Los leones contraen la solitaria al comer las formas larvarias presentes en la carne de antílope.
Comunicación
Cuando
están en reposo, los leones realizan actos sociales por medio de una serie de
comportamientos y muestran movimientos expresivos muy desarrollados. Tienen un
conjunto de expresiones faciales y posturas corporales que son gestos visuales.
Los gestos pacíficos más comunes son el de frotarse la cabeza y los lametones
sociales, que han sido
comparados con el acicalamiento de los primates. Frotarse la cabeza, utilizando el
hocico para acariciar la frente, la cara y el cuello de otro león, parece ser
una clase de saludo, ya que se observa a menudo cuando un animal ha estado
separado del resto o tras un combate o conflicto. Los machos tienden a frotar a
otros machos, mientras que los cachorros y las hembras frotan a otras hembras.
Los lametones sociales suelen producirse en combinación con los rozamientos de
cabeza; generalmente son mutuos y el receptor parece mostrar placer. La cabeza
y el cuello son las partes del cuerpo que se lamen más habitualmente, cosa que
podría ser por motivos prácticos, ya que un león no puede lamerse estas zonas
por sí mismo.
Su
repertorio de vocalizaciones también es amplio; las variaciones en la
intensidad y la altura de los sonidos, en vez de las señales visuales, parecen
formar la base de la comunicación. Los
sonidos de los leones incluyen respingos, roncos, siseos, toses, maullidos,
ladridos y, por supuesto, rugidos. Los leones tienden a rugir
de manera muy característica, empezando con unos cuantos rugidos graves y
largos, que conducen a una serie de rugidos más cortos. Suelen rugir por la
noche; el sonido, que puede ser escuchado desde una distancia de 8 km, sirve
por anunciar la presencia del animal. Los leones tienen el rugido más potente
de entre los félidos.


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